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Son varios los peligros que nos podemos encontrar a la hora de salir a navegar, a la hora de realizar una navegación, peligros como el tiempo, la mar de fondo, las rocas, los bajos, los rompientes, otras embarcaciones, bañistas y submarinistas, playas no balizadas… En general, todos estos peligros los podemos evitar con un buen equipo técnico, conociendo las previsiones y con unas cartas náuticas actualizadas. Debemos conocer el terreno, conocer las mareas y siempre estar alerta ante cualquier imprevisto.
Uno de los peligros más frecuentes es el cruce de bajos en nuestro rumbo, bajos son elevaciones del fondo del mar hasta muy cerca de la superficie, por lo que debemos conocer exactamente el calado de nuestro barco, ya que el peligro de colisión en estos casos es fatal. Por otro lado encontramos las Piedras que velan, que sobresalen a la superficie del agua.
También debemos tener mucha precaución con las rompientes, o lo que es lo mismo, bajos y arrecifes de zonas costeras, donde rompe y se levanta el mar.
También se ha de tener mucho cuidado con las playas no balizadas, según la normas citadas por Capitanía Marítima todas las embarcaciones que naveguen o se dirijan a las playas deberán hacerlo en perpendicular a la costa, a 200 metros de distancia y a no más de 3 nudos de velocidad. En caso de haber balizamiento con canales de acceso de deberán tomar de forma obligatoria.
Al fondear también deberá tener cuidado con algunas cuestiones, como conocer el fondo en el cual vamos a arrojar el ancla, los mejores tenederos son los de arena, no siendo tan buenos los de rocas o algas. Hay que tener en cuenta también que es importante la longitud del fondeo, en la que no debe ser menor que unas 3 veces el fondo. Hay que tener el cuenta el borneo del barco, es decir, el radio de movimiento que puede tener alrededor del ancla.
A la hora de levar el ancla se deben de tener en cuenta varias cuestiones, la primera, y más importante, el motor debe estar en marcha, después comenzar a avanzar en dirección al ancha, levando poco a poco, cuando se llegue a la posición del ancla, es cuando estamos a pique. A partir de ahí seguir levándola hasta que esté arriba. |